Soñador del atletismo en busca de sus límites...

5 de mayo de 2011

Eterno desierto (III)

            Más que la tercera parte del “Eterno desierto”, se podría denominar “Cambio de rumbo” y es que los meses siguientes que estaban por venir, fueron de muchos cambios. Volveremos a vivir los sabores y sinsabores de este mundillo, y así poco a poco os voy poniendo al día de mis andanzas y vamos acercándonos a la actualidad. Tengo ganas que centrarme en el presente y en el futuro, pero me gustaría que vierais la evolución llevada y quizás entendáis mejor el porqué de alguna de mis decisiones.

Con el inicio de la temporada 2006/07 emprendí mi etapa en la categoría Senior. Categoría donde estaré, si todo va bien, hasta mi paso a Veteranos, dentro de unos cuantos años. Como habréis visto, las anteriores temporadas no fueron todo bien que nos hubiera gustado tanto a Phondy, como a mi familia, como a mí. Con 22 años recién cumplidos era el momento de apostar, de arriesgar por un deseo, por un sueño.


Por el 2006 comenzaba un nuevo curso en la Universidad de Zaragoza, seguía cursando Administración y Dirección de Empresas, pero desde siempre me había gustado tocar muchos palos y aunque los estudios me costaran más tiempo, mi deseo era seguir haciendo lo que más me gustaba. Vivía en Zaragoza y entrenaba prácticamente en solitario. Necesitaba centrarme en algo. Por muchas bofetadas que me dieran las lesiones, yo ponía siempre la otra mejilla. Necesita cobijarme en un grupo de entrenamiento para que no se hiciera tan duro entrenar a diario. Pero los estudios no los debía ni quería dejar.

En las Navidades de 2006, hablando con Phondy, surgió la posibilidad de ir vivir a Monzón con Xavi Caballero, centrarme en entrenar unos meses, ver si realmente merecía la pena el esfuerzo o dejarlo y centrarme en mi carrera académica. Decidí arriesgar, no quería quedarme con la sensación de no haberlo intentado por todos los medios. Cara o cruz.

Sabíamos que era un año complicado, porque comenzaba mi andadura por la categoría Senior, el paso a competir con los atletas de élite. Mi objetivo no era ese, mi objetivo era ver que progresión podría llevar. Comencé el año 2007 en Monzón, entrenando con gente a diario, centrado en el atletismo, corriendo con el sol matutino, descansando las horas necesarias, pudiendo doblar sin complicaciones, con un compañero de piso como apoyo determinante, vida más independiente y a la par nuevas responsabilidades. Me gustaba. Volaba del nido, estaba con ganas de no fallar a nadie, de no fallarme a mí mismo. Mi estado de ánimo siempre va emparejado con mis sensaciones a la hora de prepararme. Estaba motivado y eso se notaba entrenando. Era feliz.

A finales de febrero e inicios de marzo, llegaría un primer punto de inflexión, llegaron los Campeonatos de España de Cross, primero en Jerez de la Frontera por equipos, y más tarde en Cáceres por autonomías. Resultados aceptables para la carga de trabajo que llevaba. Con cuatro meses de trabajo en Monzón, encadenando entrenamientos notables llegó el momento de competir y valorar el trabajo. El resultado fue muy satisfactorio, corriendo en seis semanas, entre finales de abril y principios de junio, cuatro carreras, haciendo marcas personales en las cuatro. 

Liga de Clubes en Primera División. 3.000m.
En primer lugar, en la Liga de Clubes en Primera División con mi equipo en el 3.000m, 8´29”54. La semana siguiente corriendo el Medio Maratón de Zaragoza en 1h08´21”. A continuación, dos semanas después, me desplacé a Vigo a correr un 10.000m, 29´56”83. Por último, otras dos semanas más tarde, en Barcelona competí en 14´40”25 en 5.000m. Al caer la moneda había salido cara.

Los resultados eran positivos, pero vimos con Phondy, que podría seguir habiendo margen de mejora. De hecho en el 10.000m pasé por el 5.000m, a mitad de carrera, en un tiempo de 14´48”, buen paso, pero lo penalicé en la segunda parte. Me quedé con ganas de más en ese 10.000. A las dos semanas, parar en crono en 14´40”, me supuso marca personal, pero viendo el paso del 10.000m me supo a muy poco. Lo importante era y es ir avanzando, aunque sea poco a poco, cualquier paso adelante me sirve.

Aquel verano con los deberes cumplidos, me dediqué a correr carreras pedestres por Aragón, como forma de intentar mantenerme en forma y de divertirme. Hasta 25 carreras llegué a disputar ese verano. Además me busqué otras distracciones. Me preparé una oposición para trabajar, quería quedarme por la zona, poder seguir entrenando como aquella primera mitad de año, gracias en gran parte a Xavi. Todos tenemos claro que el atletismo no es como otros deportes más mediáticos, y había que buscarse dónde ganarse el pan. Había sido medio año viviendo por y para el atletismo pero, por el momento, no era forma viable de vida.

Finalizaba el verano y empezaba una nueva temporada, la 2007/08. Después de concluir un gran año de entrenamientos y competiciones, había una buena base donde comenzar a trabajar. Nuevos planes de entreno y la campaña de campo a través por iniciarse, con el objetivo final del Campeonato de Aragón Individual en casa, en Barbastro e intentar hacer un gran puesto en el Campeonato de España Individual en Tarancón (Cuenca).

Pero mi primera meta era la oposición, que llevaba medio año preparando, y que sería a mitad de noviembre. Hasta esos días sí que prioricé en el estudio, dado que si no aprobaba, no habría más opción que la de volver a entrenar en Zaragoza, solo, y retomar mis estudios universitarios. Finalmente, aprobé la oposición, y conseguí un trabajo, si bien era a turnos, me dejaba bastantes horas libres al día además de días de descanso. Me enfrentaba a un nuevo reto, intentar conseguir acumular la cantidad de trabajo del invierno pasado quitando ocho horas al día.

No diré que fue fácil, pero con ganas todo se consigue y tarde o temprano, me acabé acostumbrando al trabajo y al entreno. Doblar algunos días de descanso del trabajo y así conseguía ir entrenando al principio. Sin enterarnos por tanto cambio, la temporada de campo a través se hizo muy corta, el 24 de febrero de 2008, fue el Campeonato de Aragón de Cross en Barbastro, quedé subcampeón absoluto, sólo por detrás de Eliseo Martín, muy contento, más si cabe porque varios de mis amigos de toda la vida vinieron a animar aquel día.

No tan contento me levanté al día siguiente, con unas molestias intensas en el empeine del pie izquierdo. El circuito del día anterior estaba muy duro y yo arriesgué y corrí con zapatillas de clavos, error. La semana siguiente fue el Campeonato de España de Cross por Clubes, esta vez en el hipódromo de La Zarzuela, en Madrid, los dolores fueron aumentando, pero pude correr. Llegando en una 37ª posición absoluta acorde con lo esperado. Dos semanas más tarde, era el Individual, en Tarancón.

Los días anteriores fueron de entrenos inacabados, pinchazos y malas sensaciones. Decidimos visitar nuevamente al Dr. Fernando Sarasa, el 14 de marzo de 2008, observó que había complicaciones en el segundo metatarsiano del pie izquierdo. El día 16 corríamos en Tarancón, así que decidí arriesgar, y el Dr. Sarasa me infiltró para intentar soportar el dolor de la carrera. Descanso hasta el día de la competición. Disparo de salida, el primer kilómetro buenas sensaciones, pero al tercero me retiré, imposible continuar. Un año después, en el Campeonato de España de Cross nuevo punto de inflexión, esta vez, hacia abajo.


Ya en casa, tras una gammagrafía ósea, se veía una fisura por estrés en el segundo metatarsiano del pie, con posibilidad de que el hueso se terminara por fracturar de seguir intentando entrenar. Tratamiento, reposo deportivo. Vuelta a las andadas. Hasta finales de julio, sin correr. Otro alto en la progresión. Verano de descanso, de procurar no darle muchas vueltas a la cabeza. Por fortuna, me repuse sin recaídas de la fisura, que era el mayor miedo.

A tiempo vista, la decisión parecía fácil, desde las primeras molestias tendría que haber parado, pero verte entrenando, la posibilidad de competir en un nuevo Campeonato de España, no es sencillo decir basta. Viajar y competir contra uno mismo y que el resto te ponga en tu lugar, son unas de las cosas por las que amo este deporte.

Terminaba la temporada 2007/08 y yo comenzaba a correr. Lo bueno que tiene el Medio Maratón de Barbastro, que al ser a finales de septiembre, a final de temporada, vemos una oportunidad de competir, se puede plantear un objetivo apetecible para contrarrestar la incomodidad de entrenar con los 30 ó 35 grados de final de verano. Además de todo esto, correr en casa siempre es del agrado de uno.

Me despido hasta una próxima entrega, donde proseguiremos en este punto.

Saludos y ser felices!!!



1 de mayo de 2011

Eterno desierto (II)

            Tras el descanso de 2004 y estrenando plantillas, retomamos progresivamente los entrenos. Al tener un apoyo tan agresivo, el contacto con superficies más blandas me beneficiaba. Así pues, en la temporada de campo a través mejoraba a pasos agigantados. Pero al acabar, llegaba la pista, y con ello, entrenos en superficie dura, muchas veces con clavos. Fue en esta época, cuando empecé a coger miedo al tartán. Habíamos solventado los problemas de rodilla, pero el cambio de fuerzas en el pie seguía, sino lo soportaba la rodilla, dicha fuerza la sufriría otra parte de mi cuerpo, no desaparecería sin más. Un insignificante oasis me concedieron aquellas ansiadas plantillas, coged agua y algo de provisiones porque viene otra travesía por el desierto. Mucho se habla sobre la soledad del corredor de fondo, pero es mucho mayor el desasosiego y la soledad que sufre el corredor de fondo lesionado.

Al cabo de unas semanas entrenando en pista, los problemas aparecieron. Esta vez, el diagnóstico fue más sencillo, periostitis tibial. Se trata de una lesión muy común en corredores, consiste en la inflamación del periostio, una capa que envuelve al hueso, en este caso la tibia. Se caracteriza por ser una zona muy sensible, debido a que llegan los vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas que alimentan al hueso. ¿Causas? Muchas posibilidades, entre ellas, superficie dura de entrenamientos, gran intensidad o acumulación de cargas de entreno, escasos masajes para descargar la zona, etc., y con mi paso por la pista todas esas causas se entremezclaban. “Erase un hombre a una bolsa de hielo pegado”, parafraseando a Quevedo. Hielo como tratamiento para disminuir la inflamación. Usé vendajes con cinta adhesiva, sin mejoría. También recurrí a las famosas medias de compresión que por ese año salían al mercado, funcionaban pero el dolor era demasiado intenso como para ser tan fácil el remedio.


Tampoco fueron todo penas en el terreno atlético. Una de las alegrías fue que siguieran contando conmigo en las concentraciones del Sector de Fondo desde la Federación Española de Atletismo. Así durante los años 2004 y 2005, pude acudir a distintas concentraciones que se organizaban para Semana Santa y Navidades, en Benicassim (Castellón), Valencia, Madrid o Sevilla. Unos días para que entrenáramos juntos, atletas internacionales y otros con posibilidades de serlo.

Volviendo al tema. Nos plantamos a finales de junio de 2005, en el Campeonato de España de 10.000m en categoría sub-23 en Gijón. Objetivo realizar una marca de 30´15”, ya que era la mínima de participación para el Campeonato de Europa de ese año. El cometido era complicado. Había entrenado pero no lo suficiente para merecer hacer la mínima. Llegué a meta con un tiempo de 30´53”90 y con una medalla de chocolate por el cuarto puesto final. Después de no cumplir con este objetivo ambicioso y con la periostitis dando cada vez más guerra, llegaron unas semanas de descanso en verano.

Meses más tarde, se inició la temporada 2005/06. Un invierno que pasó sin mucha pena ni gloria, la temporada de campo a través de mi despedida de la categoría sub-23. Entrenos notables, pero poca continuidad. A las pocas semanas de comenzar con la pista, los pinchazos de antes de concluir la temporada anterior se acrecentaron peligrosamente. Hielo, fisioterapia, estiramientos, plantillas renovadas anualmente y seguíamos en el mismo punto. Buscábamos soluciones en los profesionales de la medicina y la receta era siempre la misma, por eso la desesperación volvía a aparecer. Conseguía entrenar unos días, y seguidamente los mismos días de parón.

            Lesión muy común entre corredores, como he dicho. Allá por la primavera del 2006, apareció en escena Xavi Caballero, un maratoniano internacional absoluto de 2h10min, ahí es nada. Xavi vino a vivir a Monzón, a que le entrenara Phondy, y a compartir entrenos con Eliseo Martín, buscando la forma de intentar volver a conseguir esas marcas que acreditaba hacía unos años. Por medio de Xavi, que había tenido el mismo problema, pude visitar en Barcelona al Dr. Balius, él había curado su periostitis tibial. La consulta consistió en una infiltración de un material viscoso, como gelatinoso, ácido hialurónico creo recordar. El tratamiento fue esperar a correr tres o cuatro días. ¿Así de sencillo? Sí. Al cuarto día me puse a correr y el dolor había desaparecido (y así sigue). Mucho tiempo perdido hasta toparme con el Dr. Balius.

            Finalizada la temporada de pista de 2006, había corrido únicamente con mi actual equipo Hinaco Monzón, dos fases de la Primera División del Campeonato de España de Clubes. Nos salvamos un año más, pero no fue por mi participación que fue para olvidar. Aquel verano de 2006, compañeros de entreno como Javi Yerno, Sergio Supervía y Pablo Almunia preparaban un maratón, y a finales de septiembre disputaron el medio maratón de Barbastro. Me uní a ellos, algunos entrenamientos en la preparación, y me animé a debutar en un medio maratón. Así me planté en la salida del medio maratón, falto de entreno pero con ganas de debutar. El experimento no acabó como esperaba, empecé demasiado fuerte y llegué a meta de casualidad, un debut en 1h15´08”.


            Con este capítulo, he intentado plasmar muchos meses, resumidos en unas líneas tan apenas. Parón tras parón, imposibilidad de acumular, y en este deporte, no veo otra forma de conseguir resultados que entrenando, entrenando y entrenando. Al no ser esto posible, encontrar un rumbo claro se hacía difícil. ¿Quizás estuviera cerca el próximo oasis? La temporada 2006/07 estaba a punto de comenzar.

Consejo: siempre que os aparezca alguna lesión es necesario visitar al profesional médico competente, contrastar opiniones. Cada caso puede ser distinto por mucho que se puedan asemejar las molestias.

            Salud y saludos!!!



26 de abril de 2011

Eterno desierto (I)

            Así se podría resumir mi carrera deportiva en el atletismo hasta la fecha. El paso por un inmenso desierto, que no tiene nada más que arena en el horizonte y muy escasos oasis. Zancadas trabadas por unas arenas movedizas que no me dejan estar a flote por mucho tiempo. Demasiadas zancadas entre insuficientes oasis, pero mi satisfacción al llegar a uno de estos es tan grande que me ayuda a remar sin mirar atrás.

             Echar un poco la vista atrás es siempre positivo. Ayuda a intentar evitar errores cometidos, intentar prevenirlos y cualquier consejo es recibido como el mejor de los regalos. Esa ayuda me desborda, la estoy obteniendo a base de sangre, sudor y lágrimas.

                         
Desde principios de 2004 me toca remar más de lo esperado. Tras aquella temporada 2002-03 que hace unas entradas expuse, empezó la temporada 2003-04, con un objetivo claro: preparación para el Campeonato de Europa de campo a través en diciembre de 2003. Aunque en España la temporada sea de noviembre a octubre, en Europa se hace por años. Así que, a nivel europeo, durante todo el 2003 mi categoría era la junior. Dos citas para seleccionar un equipo, dos competiciones de campo a través de gran nivel y seis atletas por país.

            La primera carrera fue en el Cross Internacional de Soria, 3er puesto. Muy buenas sensaciones. Segunda parada el Cross Internacional del Valle de Llodio, 4º puesto. Cross en el norte, duro, embarrado, de los que crean afición. Los seis junior primeros de Soria, fuimos los mismos en Llodio, alternándonos algunas posiciones. Así que billete conseguido.

A las dos semanas, viaje a Edimburgo (Escocia), nueva internacionalidad. Estaba en un estado de forma muy bueno, como lo pude demostrar en Soria y Llodio. Pero en Edimburgo no tuve el día, no aparecieron esas sensaciones pasadas y el resultado individual fue nefasto. Acabé como quinto hombre de los seis de la selección española, posición 50º de la general, en medio del pelotón de atletas que participábamos. La alegría fue el resultado por equipos, terceros por selecciones, únicamente detrás de Rusia y Rumanía.          

Medalla de Bronce de la Selección Española en Edimburgo 2003
                         
            A partir de aquí, cambio de categoría, promesa o sub-23, nuevos retos y muchas ganas de seguir evolucionando. La progresión era formidable. Pero en 2004, esos oasis en los que estaba instalado se secaban y aparecieron secarrales, pedregales y más tarde arena y más arena. No habían pasado escasamente dos meses de la gratificante experiencia de subir a un pódium en un campeonato internacional, que empecé a sufrir unos dolores, muy intensos y muy localizados en la cara externa de la rodilla derecha. Limitado de movimientos por las molestias, apenas podía entrenar. Era el inicio de una estrecha relación entre lesiones y yo, que actualmente sigue dando sus coletazos. Un auténtico calvario.

            A finales de febrero de 2004 después de participar en el Campeonato de España de cross, en Santiago de Compostela, tuve que dar por finalizada la temporada. En principio parecían unas molestias que remitirían al parar unos días. Tratamientos con hielo, antiinflamatorios, estiramientos y masajes, pero las semanas pasaban y las hojas del calendario caían y el dolor seguía intacto, ganando la batalla.

            Por aquella época, estaba en Zaragoza. Fueron semanas de visitas de médico en médico. Como atleta federado, como en cualquier deporte desde la Federación competente se concierta un seguro médico para estos casos, y yo hice uso de él. El resultado no fue el esperado, y el médico que me trató, tras hacerme unas radiografías, me dio dos opciones. Una primera de una intervención quirúrgica para limar un hueso de la rodilla, lo descarté nada más oírlo. La segunda opción, no fue mejor, sus palabras fueron “lo mejor si no quieres operarte, será que dejes de correr”. Totalmente inviable.

            Así que, tras salir de la Clínica, seguí buscando gente que me diera una solución al problema. Por medio de Phondy, que habló con el Dr. Fernando Sarasa, un ayerbense afincado en Huesca, para que me viera y me pudiera diagnosticar. Fue un cambio brutal respecto al anterior médico del seguro. Han pasado años y recuerdo perfectamente aquel día, me mandó hacer unos estiramientos, me hizo unos movimientos articulares en la rodilla, buscó palpando la zona de mayor dolor, y a los pocos minutos con una sonrisa, que delataba satisfacción, me dijo tienes el “síndrome de la cinta iliotibial” o “rodilla del corredor”. Palabras que escuchaba por primera vez y que me han acompañado muchos meses. Tratamiento de estiramientos, hielo, fisioterapia y necesidad de ponerme plantillas.

Dr. Fernando Sarasa
            Desde pequeño, tengo que reconocer que siempre me ha costado estirar. Siempre he sido menos flexible que una tabla de madera. Pero por aquella época, me puse serio con los cuatro estiramientos específicos que me mandó Fernando. En Monzón, había visitado a un podólogo, con muy buenas referencias de Barcelona para las plantillas. Notaba mejoría, pero aún me faltaba algo. Entrenaba dos días y el tercero tenía que parar con el mismo dolor, incluso tras infiltrarme en la zona.

Por medio de los gemelos García, olímpicos en 5.000m en Atenas 2004, me presentaron a Orosia Lucha, profesora de la Universidad de Zaragoza en la carrera de Fisioterapia. El tratamiento con ella, fue a primera vista de pánico. Un gancho metálico con una punta redondeada y roma, que parecía más para colgar embutidos que para sanar a alguien. Era un tratamiento de choque, llamado fibrólisis diacutánea. No fue la clave para mi recuperación, porque mi problema no era la rodilla, era mi pisada. Aún sin ser el punto de inflexión, es una técnica muy válida. Además, gracias a Orosia, conocí nuevas estiramientos que me vinieron muy bien, y me ayudó a mejorar con ejercicios posturales, a nivel global.

            Como he dicho, el obstáculo finalmente fue mi pisada. Las plantillas no me funcionaron bien, me hacían más mal que bien. Así que cambiamos de podólogo, nos desplazamos con mi entrenador a Santa Coloma de Gramanet (Barcelona), a visitar al Dr. Martín Rueda, uno de los mejores especialistas de la podología en este país, por sus conocimientos y sus técnicas innovadoras. Además de contrastado reconocimiento, al fabricar plantillas para los jugadores del F. C. Barcelona, tanto de fútbol como de baloncesto, muchos más equipos de fútbol de primer nivel, los principales atletas españoles, famosos ciclistas, y demás élite del deporte nacional e internacional.

Dr. Martín Rueda
Mi hándicap, una pisada muy agresiva, un talón que apenas tocaba el suelo, un cambio de fuerzas en el pie bestial. Dicho cambio hacía tensionarse la cintilla iliotibial, cuya función es estabilizar la rodilla, y que provocaban tal irritación, y con ello, esos terribles pinchazos.

Entre médicos, fisioterapeutas, tratamientos y demás ayudas, nos plantamos a finales de septiembre de 2004, más de medio año sin apenas poder correr. A la semana de la visita al Dr. Martín Rueda, llegaron las nuevas plantillas, ningún regalo ni sorpresa me hubiera hecho tan feliz como aquellas plantillas. Fue colocármelas y empezar a caminar sobre las nubes, el dolor había desaparecido por completo. Seguía siendo necesario seguir con los estiramientos, pero el problema había sido superado.

Habían pasado muchos meses de aquel “lo mejor si no quieres operarte, será que dejes de correr” y había salido del bache sin ninguna cicatriz por fortuna. Este fue uno de los desiertos más largos que logré atravesar, y después de estar al máximo nivel, fue un golpe durísimo. Pero la sensación de volver a correr sin dolor, casi olvidada, era indescriptible. Palabras del gran Mario Benedetti: “en ciertos oasis el desierto es sólo un espejismo”. El positivismo mueve el mundo, cada día estoy más convencido.

            Saludos, y kilómetros para los que puedan!!!



16 de abril de 2011

“El funcionario más rápido del planeta”

            Así tituló Marca la noticia hace poco más de un mes, de un profesor japonés que acababa de saltar a la élite del maratón de Tokio. La marca en cuestión fueron unas magníficas 2 horas 8 minutos y 37 segundos, marca de un auténtico profesional. Este tiempo le coloca a día de hoy en la 21ª posición del ranking mundial de 2011, sólo precedido por keniatas, etíopes y un marroquí.

La gesta es notable para cualquier maratoniano africano, sobresaliente para cualquier atleta no africano, y brillante para una persona que además trabaja ocho horas a diario. En mi caso, que intento compaginar el atletismo con un trabajo entiendo el esfuerzo que hay que realizar para llegar a 150km semanales, que es lo que hace Yuki Kawauchi, el japonés en cuestión. Este invierno logré sobrepasar una semana dicha cifra y apenas otras siete por encima 140km, doblando entrenamiento diario, y creerme que cuesta.

Siempre que me ha gustado leer entrevistas de los fondistas de referencia. Conocer sus formas de entrenar, sus cargas de trabajo, sus consejos, su distribución del día a hora de entrenar,... siempre intento mejorar en cualquier aspecto que se me pueda pasar por alto. Hasta hace poco, sólo había leído lo que vendría a ser lo ideal. Atleta profesional, dedicado 100% al atletismo. Entrenar en sesión intensa por la mañana, descansar, volver a hacer una pequeña sesión para completar por la tarde y volver a descansar.

Sobretodo en la vida de un fondista en general, y de un maratoniano en particular, el descanso es parte importantísima, es parte del llamado entrenamiento invisible. Es decir, cualquier actividad, tratamiento o mejora que le podamos dar al cuerpo para prepararlo para la siguiente sesión. Al trabajar ocho horas, son ocho horas haciendo actividad, son ocho horas menos para recuperar. Es ahí, donde valoro más si cabe a este japonés.

Desde el blog que llevo Ignacio Romo “El mundo del corredor”, consigue acercarnos a fondistas principalmente españoles, comentando su preparación para el maratón; además de comentar multitud de noticias sobre atletismo. La dirección es http://blog.corricolari.eu/ y desde aquí os la recomiendo. En este blog, entrevistó al catalán Jaume Leiva, antes de parar el crono el año pasado en su segunda participación en un maratón en 2h15”28. Leiva también comentaba la dificultad de compaginar su jornada laboral con un entrenamiento tan exigente como es el necesario para intentar acercarse a la mínima de un campeonato mundial.

Por eso, desde aquí me gustaría destacar estas hazañas que se realizan a diario y que por marcas o nombres no salen tanto a la luz. También deciros que me quito el sombrero ante todo aquel que haya podido preparar, terminar un maratón y conseguir sus objetivos personales.

Saludos y kilometradas!!!



13 de abril de 2011

Paralelismos divergentes.

Tras una temporada invernal muy satisfactoria en sensaciones, ritmos, acumulación de entrenamientos y kilómetros, no lo pude rematar en Haro. Después del varapalo de no conseguir el objetivo, nos pusimos manos a obra. Siguientes objetivos, buscar un buen 10.000m en pista y un buen medio maratón, donde poder conseguir buenas marcas. ¿Cuáles?... nunca lo sabremos.

La última temporada que había podido entrenar con esas sensaciones, hacía ya muchos años. La temporada 2002/03 me recordaba enormemente  al inicio de ésta. Por aquellas fechas, estaba recién llegado a Zaragoza, para el comienzo de la Universidad. Después de tantos años yendo a clases obligatorias en el colegio, me llamaba la atención la vida universitaria. Sólo había que dar una vuelta por la facultad para entenderlo. Había más gente tomando el sol, en la cafetería, en reprografía y demás dependencias, que en el aula donde se impartía clase. Eran clases recomendables y alguna necesaria, pocas obligatorias.

Aquella temporada, fue la primera que empecé a doblar, a entrenar más habitualmente por la mañana, muchas veces en horario docente. Se hacía extraño entrenar de día en invierno. Resultaba gratificante y los entrenamientos se completaban mucho mejor. Los jueves me desplazaba a Monzón, a entrenar con el grupo de entrenamiento, en el día de series largas. Fue una temporada invernal para enmarcar.

Para terminar con el campo a través, competí en los Campeonatos de España en mi categoría, la Junior, por aquella época los nacidos en 1984 y 1985. Competición en Ibiza, tras correr a gran nivel en carreras a nivel nacional en mi categoría soñaba con posicionarme entre los seis primeros en el Campeonato de España. El sexteto de cabeza formaría la selección para el Mundial de cross que se celebraría en Lausana (Suiza), había mucho nivel por aquella época.

Campeonato de España de Cross, categoría Junior. Ibiza (2003)
            Contando en la foto veréis… siete atletas, para seis puestos seleccionables. Aquí continúan las similitudes con este año. Durante toda la carrera tocando el objetivo con los dedos, para que más tarde se escape irremediablemente. Sí… quedé y me quedé en casa y sin Mundial. La generación de 1984, gente con mucha calidad. Muchos han llegado y están en la élite. Otros lo dejaron. Otros lo siguen intentando. Otros han sido tocados por lesiones demasiadas veces.

Dos semanas después de Ibiza, Phondy buscó un 10.000m en pista, él sabía que yo estaba bien. A mitad de Marzo, en Burjassot (Valencia) paré el crono en unos magníficos 30´14”4. Mínima para el Campeonato de Europa de pista al aire libre en Tampere (Finlandia). La tristeza de Ibiza se había convertido en una alegría enorme. Ese año 2003, pude rematar la temporada con un buen paso por la pista tras levantarme del fiasco del cross. 12º de Europa en el 10.000m en categoría Junior, aún sin quedar contento con mi actuación. Debutar con la selección española fue un sueño.

Salida del Campeonato de Europa de 10.000m. Tampere (Finlandia, 2003)
Este año, esta temporada, deseaba… o necesitaba que tras Haro, pudiera salir esa marca de 10.000m o medio maratón, que volviera a cambiar el estado de ánimo. No ha podido ser, llevo estas seis semanas desde que terminara el cross con problemas. Primero en el abductor derecho, luego contracturas en el cuádriceps derecho, y ahora con una tendinitis en la inserción del vasto interno de la pierna derecha. Puedo entrenar poco y mal, hace cuatro semanas que no hago series. Pero hay algo positivo, aún con todo, tengo el trabajo invernal en las piernas y el año pasado por estas fechas no podía correr tan apenas. Así que habrá que seguir intentándolo aunque cada vez cueste más.

Hasta que no me recupere no podré marcarme el próximo objetivo. En principio tras declinar un buen 10.000m en Cantabria en pista, y el medio maratón de Azkoitia - Azpeitia, que tenía muchas ganas por disputar. La planificación se centró en el Campeonato de España de Medio Maratón que se disputa el 30 de abril, en Gijón… seguramente no participaré, ya que no estoy para afrontar un medio maratón competitivamente como esperaba. Así que habrá que cambiar de retos. Cuando los sepa, os informaré.

Salud y saludos!!!


9 de abril de 2011

Temporada invernal. Campo a través 2010-11.

Tras el Campeonato de España de Medio Maratón de 2010, tenía una buena base de ocho semanas de entrenamiento. No entraba en nuestros pensamientos descansar, sino empezar cuanto antes con la preparación del campo a través de esta nueva temporada, y así lo hicimos. Un objetivo claro, top-30 español en el Campeonato de España de Cross Individual, el 27 de febrero de 2011 en Haro (La Rioja).

Tras haber hecho mejor marca personal, tenía ganas de disfrutar de un medio maratón en casa. La idea inicial era correr el Medio Maratón de Barbastro, dos semanas después de Sagunto, pero tras esta carrera un proceso vírico me hizo ver los toros desde la barrera, un pequeño contratiempo. Así que, cuatro semanas tras Sagunto, corrí el Medio Maratón de Huesca, mejor de lo esperado 1h09´03min dando la cara prácticamente todos los kilómetros y consiguiendo mi primera victoria en un medio maratón. Las cosas funcionaban.

En noviembre, empezó el campo a través. La preparación invernal fue muy buena, cumpliendo en la gran mayoría de los entrenamientos, con continuidad y tranquilidad, factores muy importantes, y el más importante, sin molestias. Empezaron a llegar las competiciones a nivel aragonés, y decidí iniciar a disputar la Copa Multicaja de Cross (un calendario de siete competiciones de campo a través a lo largo de Aragón).

A mediados de diciembre, acompañé a Eliseo al cross de Burlada, buen cross de nivel nacional muy cerca de Pamplona. Las sensaciones anteriores eran muy buenas, y en carrera y tras ella lo reafirmaron. Terminó el año 2010 con la carrera de San Silvestre de Barbastro, prueba que siempre me gusta correr, pueda o no pueda salir a disputar la carrera.

     Cross de Burlada (Diciembre 2010) junto a Arturo Casado

Con el inicio del nuevo año, llegaron a finales de enero los Campeonatos de Aragón de cross. Primero el individual, en el Memorial J.L. Alós en Huesca, quedando segundo, y una semana después por equipos, quedando primeros con mi club Hinaco Monzón. Objetivos conseguidos, clasificación conseguida para los Campeonatos de España de cross individual y por equipos.

13-02-2011. Campeonato de España de cross por clubes, representando a Hinaco Monzón. Punta Umbría (Huelva). Carrera de gran nivel, que me serviría para ver mis posibilidades de cara al individual, dos semanas después. Puesto final 31º. Aunque la posición fue satisfactoria y entraba dentro de las expectativas, después de la carrera me supo a poco. De cara al individual, prácticamente la misma participación. Con dos salvedades, faltarían 6 ó 7 atletas de primer nivel, que no presentaron equipo en Huelva, como serían Chema Martínez (Nike), Arturo Casado (Adidas)… y por otra parte 7 atletas extranjeros que me ganaron en Punta Umbría, no entrarían en el top español en Haro.

27-02-2011. Campeonato de España de cross individual, representando a la selección aragonesa. Haro (La Rioja). Todo perfecto, preparación idónea. Carrera de un nivel altísimo, donde nadie se quiso faltar a la cita. En la línea de salida quedaban 12 kilómetros para lograr el objetivo tan ansiado. Se inicia la carrera y me mantengo a la estela de mi compañero Eliseo, un verdadero reloj y un gran corredor de campo a través, aún siendo su especialidad distancias mucho más cortas, como los 3.000 metros obstáculos. Van pasando los kilómetros, y me encuentro pletórico, muy buenas sensaciones, disfrutando de cada kilómetro. Kilómetro 8, tercer paso por meta, posición 26º general (20º español), a 4 segundos de Eliseo, todo marcha perfecto. De repente kilómetro 9, dolor en el costado, tipo flato… problemas, me corta el ritmo por completo, y a los 500m escasos me veo obligado a parar en una curva. Casualidades o no curva, desde la cual nos anima Phondy. No tengo palabras. Me voy a cambiar. Todo había acabado.


¿Había acabado? Medio año seguido entrenando con un objetivo que no pudo ser cumplido por muy poco. Momentos para reflexionar, para valorar el esfuerzo realizado. Momentos poco apropiados para determinar si había valido la pena, en esos instantes veía demasiados contras y muy pocos pros. Ipso facto, tanto Phondy como Eliseo, me hicieron cambiar de parecer, el positivismo que ambos tienen es impresionante. Sólo puedo darles, un nuevo gracias. No había acabado, por supuesto que no.

En esa vuelta a casa, me vino a la mente un reportaje del programa Informe Robinson, sobre el intento de rescate del himalayista español, Iñaki Ochoa de Olza. Iñaki decía: “la cima sí, era la guinda del pastel… que me la como bien, que no, pues me he comido todo el pastel”. Así que al llegar a casa, empachado de todo el pastel, ya habíamos planificado nuevos retos. Tenía ganas de entrenar, nada más llegar. El estado de forma era formidable, había que aprovecharlo.

Estaba a punto a iniciarse la temporada de pista al aire libre, carreras de ruta… tenía una oportunidad de intentar mejorar con creces mis marcas. Con este capítulo, me pongo al día en el blog, en unos meses de muchas y dispares sensaciones.

Saludos y muchos kilómetros!!!



3 de abril de 2011

Empezando la casa por el tejado

            Primero os voy a poner en antecedentes. Desde junio de 2009 hasta finales de marzo de 2010, estuve parado, no podía correr debido a un engrosamiento del tendón tibial posterior del tobillo izquierdo, aún sigue ahí, pero de momento nos vamos respetando. Este tema lo guardo para una entrada próxima, ya que las lesiones me han acompañado últimamente demasiado y como recompensa les dedicaré unas líneas.

            Año 2010, con la primavera empecé a trotar, poco a poco mejor. Mi objetivo era ayudar a mi club Hinaco Monzón en la Primera División de la Liga de Clubs, que se disputaba a partir de mayo. Sin la base de entrenamientos del invierno, a poco podía aspirar, pero había que probar el tobillo.

             En mi vuelta a la competición, nos desplazamos a Murcia, 2ª jornada de la Liga de Clubs, a correr en el cuadrangular junto a C.A. Alcorcón, C.A. Murcia y Bahía Algeciras, luchando por la permanencia. El regreso era en la prueba de 3.000m, junto a Eliseo, quedé en 4ª posición con un tiempo de 8´49”86. Lo malo, que quedamos 3os. Así tocaría luchar evitar el descenso de categoría. A las cuatro semanas en Monzón, nuevo cuadrangular, esta vez junto a Esnova Gijón, CAI CajaCanarias y nuevamente Bahía Algeciras. Repito prueba, el 3.000m, nuevamente junto a Eliseo, 2ª posición y tiempo muy similar al anterior 8´48”83. Como equipo, salvados, objetivo cumplido, un año más en Primera División.

            Ese día en Monzón, hablando con Phondy, decidimos planificar la próxima temporada 2010/11. Primer objetivo interesante Campeonato de España de Medio Maratón a mediados de septiembre, entrenamiento planificado de 8 semanas. Tras este breve paso por la pista, en vista de que no iba a mejorar marcas y no tenía una motivación clara para esa temporada, decidí seguir entrenando sin objetivo. Finalmente me tomé unas semanas de relax.

            Aquí llegamos al título de hoy. ¿Cómo no se debe iniciar la preparación de un Campeonato de España de Medio Maratón? La pregunta admite múltiples respuestas, pero en este caso la respuesta es… con una maratón, el Maratón Aneto. 


          Cuanto menos curioso, el resultado fue una excursión con dorsal muy recomendable con buenas vistas, no tan dura como pueda parecer, pero a tramos algo técnica. Excursión de 42km, en 5h11´08” (9ª posición) y un desnivel de 1.950m, muy buen ambiente, cinco horas hablando con unos y con otros, conociendo gente. En este 2011, me gustaría volver a repetir la experiencia, aunque aún queda hasta finales de julio.


Durante agosto y septiembre, tocó ponerse las zapatillas, evitando ver el termómetro para desanimarse. Empezaron a salir entrenamientos interesantes, en parte gracias a los compañeros de grupo, Javi Yerno, Sergio Supervía, el mismo Eliseo ayudaba en algunos entrenos. Así que pudimos preparar la carrera a conciencia, y rematar la preparación en la competición con mejor marca personal de 1h07´33” y 10º en el Cto. De España. Un plus de motivación para nueva temporada que estaba a punto de comenzar, la actual 2010/11.

            Saludos y kilómetros para todos.