Soñador del atletismo en busca de sus límites...

17 de enero de 2012

Pendiendo de un hilo

          Han pasado cuatro largos meses, desde la última vez que me sentaba a escribir unas líneas en el blog. Algunos de vosotros me preguntabais que porqué no seguía escribiendo… ¿la razón? no había grandes novedades en mi tobillo. Pero aún así, os seguíais preocupando y seguíais visitando el blog para estar al día, desde aquí quiero daros nuevamente las gracias por el apoyo que he ido recibiendo.

   
         Me despedí allá por septiembre deseando que fuerais felices, y me reincorporo en este nuevo 2012, deseándoos lo mismo para este nuevo año que acaba de comenzar. Me disculpo por no haber despedido el año que se iba y recibido a este 2012 en la blogosfera, pero se podría decir que he intentado desconectar del atletismo todo lo que he podido y más.

            Aunque no haya mucho que contar sobre la lesión, ha sido ponerme delante del ordenador y del blog nuevamente, y volver sentir la necesidad de escribir y escribir. Podríamos hablar de atletismo, y os comentaría mi indignación con algunas de las noticias habidas durante estos meses, mi entusiasmo por pocas, mi tristeza por alguna y mi alegría por varias; pero en su gran mayoría, mi envidia por casi todas.

            No pretendo extenderme mucho, pero no quiero dejar sin nombrar dos de esas noticias. Por un lado, la alegría de ver como la San Silvestre de Barbastro ha sido un rotundo éxito este año, con una excelente participación, agotando las inscripciones varios días antes de la celebración de la prueba y siendo una gran fiesta del atletismo ¡Bravo!. Y por el contrario, la tristeza, de ver como una compañera y amiga, no conseguía su propósito en la Maratón Internacional de Castellón, de realizar la marca mínima de los Juegos Olímpicos de Londres, después de muchos meses viviendo por y para ese día. Es frustrante, pero nadie dijo que fuera fácil. ¡Ánimo Mariajo, a por la de primavera!.

            Os voy a poner al día de los pasos seguidos con la lesión. El 19 de septiembre, tuve un TAC, y los resultados descartaron evidencias ni de fractura ni de fisura por estrés. Así que como os comenté, alquilé una máquina de magnetoterapia, forma de uso muy parecida a los famosos Compex, con la salvedad de no notar nada. Pasaron dos meses con la magnetoterapia, dos meses portando la dichosa máquina hasta en el trabajo, había que aprovechar cualquier tiempo que fuera posible. El reposo deportivo se convertía, en sesiones y sesiones de magnetoterapia, pero el dolor seguía prácticamente igual, sin remitir.

            Me intenté olvidar de la lesión, me olvidé del tratamiento a finales de Noviembre y me centré en los estudios, más por distracción que por interés, más por ganas de terminar que por alguna perspectiva futura. Pero, la sorpresa ha sido que me han venido muy bien, se han pasado los meses más amenos, no he tenido tanto tiempo libre como pensaba y en pocos días me presentaré a los exámenes con parte del trabajo hecho. Esta satisfacción me anima a seguir. Dicen que “no hay mal que por bien no venga”… aunque también dicen que “no hay mal que cien años dure”, así que, a ver si te das por aludido “querido” edema.

            El 29 de diciembre, me realizaron una nueva resonancia magnética para ver la evolución del edema óseo, para ver si por fin había desaparecido o cuanto había disminuido, en definitiva, me presentaba al examen para el que más había estudiado y mejor me había preparado. Ayer me dieron la nota.

            Esta vuelta al blog no es para comentaros mi próxima línea de meta, esta vuelta es para deciros que estoy llegando a lo alto de un muro, tras el cual, espero divisar por fin con algo de claridad que me deparará el futuro en este deporte. Hace años jugaba a correr, pero decidí apostar casi todo a una jugada, la carta era el atletismo; con mi mano hice un arriesgado movimiento, que cambió mi forma de vida, y que en próximas fechas veremos si me reengancha a la partida o si, Dios no lo quiera, me quedo sin fichas.


            Ayer me dieron la nota, y suspendí. En la resonancia se veía el edema óseo con el mismo tamaño prácticamente, es decir, cuatro meses de tratamiento, cuatro meses de tiempo, sacrificio y esfuerzo… para nada. Ayer fue un día bastante duro… bueno, en realidad, fue un día bastante jodido. Ayer lo veía todo negro, ayer fui el avestruz que se entierra la cabeza en la arena y se quiere olvidar de todo, y no me gustó. Hoy, he decidido levantarme, pensando que el dolor va a menos y aunque el edema óseo siga estático, puedo andar. Y es que en este tema, ¿al final hay algo más importante que poder andar?, no me puedo quejar.

            El traumatólogo que me visita, cree que la única opción viable es operar, por medio de una artroscopia. Si es la única opción, no dudaré. Pero tengo que valorar, tengo que pensar y tengo que meditar, a priori puede parecer una operación sencilla, mas toda operación tiene sus riesgos. He pedido alternativas, informaciones, opciones y opiniones a personas entendidas en el tema y espero decidirme cuánto antes.

            Dado que el edema óseo después de seis meses, sin realizar ninguna actividad deportiva, no tiene pinta de remitir por su propia voluntad, hay que pensar entre actuar o desistir. Desistir no se escribe y correr es inviable, ya que el dolor sigue allí. Por lo que se podría decir que… estamos a las puertas de un quirófano.


            Volveré pronto. Sed felices.




9 comentarios:

FRAN dijo...

Me gustaría poder decir algo que te hiciese sentir bien, algo diferente a ánimo, pero lo cierto es que no encuentro nada,solo que lo medites y te dejes aconsejar por los que te quieren.
Te deseo mucha suerte y espero verte pronto corriendo.
Saludos.

Anónimo dijo...

Cada día que pasa me demuestras más cosas, y cada una de ellas mejor que la anterior. Ten esperanza. Confía en ti mismo. Y verás como todo se soluciona. ¡Ánimo CAMPEÓN!

Fernando Torres dijo...

MUCHÍSIMO ANIMO JAVI....TEN FÉ Y SEGURO QUE EN MENOS DE LO QUE PIENSAS, ESTÁS TROTANDO Y EN UN POQUITO MÁS HACIÉNDONOS DISFRUTAR DE TU PRESENCIA EN CUALQUIER CARRERA...UN ABRAZO ENORME!

sr.ornitorrinco dijo...

2012 es muy largo, incluso es bisiesto, puede terminar siendo un buen año... Estamos contigo.
(Ese jodido edema es peor que un enema, supongo)

Javi Mariño dijo...

Gracias por los ánimos.
Ya estoy más hecho a la idea de lo que me va a tocar pasar... mejor así.
Ahora pidiendo distintas opiniones, dicen que para decidirse bien hay que tener información... pero no es tan sencillo.

Os mantendré informados.

FRAN dijo...

El domingo El Luis Alos, se te echará de menos, aun tengo el recuerdo de tu buena carrera del año pasado.
Yo se lo que es estar 8 meses si correr por una lesión, lo peor es la ansiedad, pero todo se supera.

Isa dijo...

Mucho animo...y aunque ahora no tenga sentido,es cierto que no hay mal que cien años dure.No pierdas la esperanza y lucha,el que arriesga y sigue soñando tiene siempre recompensa,aunque solo sea la satisfaccion de haberlo intentado.

No desesperes y cree en ti,hazme caso...te lo digo por experiencia.Un abrazo de los tuyos ;-)

Javi Subias dijo...

Piensa que esta lesión, ni va contigo, ni podrá contigo. Piensa que en menos tiempo de lo que crees será solo un recuerdo, algo malo, o quizás bueno, pero sólo un recuerdo. Nos conocemos poco,y espero que nos conozcamos mas, pero aún asi, da gusto saber de gente como tú, que a buen seguro nos vas a enseñar y vamos a aprender mucho de ti y tu fuerza para recuperarte de esta lesión; ya verás. Eres luchador, joven y lleno de esperanza. Un fuerte abrazo y mucho ánimo.

Anónimo dijo...

Javivi, ya se q es facil decirlo pero " non preocupare " .. Te queremos y queremos verte correr ... y así será ... Correr tan bien como tu lo haces .... Animo valiente ... Un besito.